Cómo proteger y guardar tus cartas Pokémon (y tus cajas selladas)

Una carta buena pierde la mitad de su valor por una esquina tocada, y eso pasa casi siempre en los primeros cinco minutos: al sacarla del sobre, al pasarla de mano en mano, al dejarla en la mesa. Esto es lo que hay que tener y cómo se usa.

El material, por orden de importancia

1. Fundas (sleeves)

Lo primero que toca la carta. Hay dos tipos y se usan juntos:

  • Perfect fit: fundas finas y ajustadas, del tamaño exacto de la carta. Se pone la carta dentro del revés (entrada hacia abajo) y luego se mete todo en la funda normal. Así queda sellada por los dos lados.
  • Funda estándar: la de toda la vida, con la parte trasera opaca. Protege de roces y de la luz.

Para una carta de valor, la combinación perfect fit + funda estándar es el mínimo.

2. Toploader o card saver

Una funda rígida de plástico donde va la carta ya enfundada. El toploader es duro y protege del doblado; el card saver es semiflexible y es el que piden las empresas de gradeo para el envío.

Truco: nunca metas la carta desnuda en un toploader. El plástico raya.

3. Caja o carpeta

Para el grueso de la colección:

  • Carpeta de anillas con fundas de 9 bolsillos: cómoda para ver la colección. Comprueba que las hojas sean side loading (entrada lateral): las de entrada superior dejan caer las cartas.
  • Caja de cartas: para volumen. Con separadores y sin apretar.
  • Vitrina: para lo que quieres tener a la vista, como una vitrina expositora, mejor si no le da el sol directo.

Los tres enemigos

La luz

El sol directo decolora una carta en semanas. Las cartas holográficas y los arte alternativo son los primeros en sufrirlo. Si tienes cartas expuestas, que sea en una pared sin sol o detrás de un cristal con filtro UV.

La humedad

El cartón absorbe humedad y se ondula. En España es un problema real en zonas de costa y en habitaciones sin ventilar. Lo ideal está entre el 40 y el 50 % de humedad; con una bolsita de gel de sílice dentro de la caja se resuelve casi todo. Y nunca guardes cartas en un sótano o en un trastero sin aislar.

El calor

Ni encima de un radiador, ni en el coche, ni pegado a una ventana en verano. El calor alabea la carta y, en el producto sellado, hace que el film se tense y se marque.

El producto sellado tiene sus propias reglas

Si compras cajas para guardar, el precinto es parte del valor:

  • No quites el film de fábrica, ni siquiera «para verlo mejor».
  • Guarda las cajas de pie o tumbadas sin peso encima. Una pila de seis cajas aplasta la de abajo.
  • Las esquinas de la caja importan: un golpe en una esquina baja el precio de reventa aunque las cartas de dentro estén perfectas.
  • Si la vas a tener años, mételas en una caja de cartón grande, a oscuras y en una habitación con temperatura estable.

Y si quiero gradear

El gradeo (PSA, BGS, CGC) pone la carta en una cápsula sellada con una nota del 1 al 10 y multiplica su valor si sale alta. Para que merezca la pena:

  1. La carta tiene que estar perfecta de salida: centrado, esquinas, bordes y superficie.
  2. Nunca limpies una carta ni le pases nada. Se nota y penaliza.
  3. Se manda en card saver, enfundada, con la documentación de la empresa.
  4. Solo tiene sentido en cartas que ya valen dinero: el gradeo cuesta y tarda meses.

Aquí es donde el producto japonés saca ventaja: el cartón y el centrado son mejores, así que el porcentaje de dieces es más alto. Lo comparamos en japonés frente a español.

Lo mínimo si acabas de empezar

Un paquete de fundas perfect fit, uno de fundas normales, cinco toploaders y una caja. Menos de 20 euros y te ahorras el disgusto de estropear la primera carta buena que te salga.

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